Mostrando entradas con la etiqueta DDHH del personal penitenciario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DDHH del personal penitenciario. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de octubre de 2013

EJI XII. Encuentro de Jóvenes Investigadores 2013

El evento se llevó a cabo los días 9, 10 y 11 de octubre en la provincia de Santiago del Estero. El Programa de Desarrollo Territorial, del Ministerio de Seguridad de la provincia de Salta, asistió y participó con la exposición de un trabajo de investigación sobre las mujeres del Servicio Penitenciario de la provincia de Salta.



En el marco de la realización del XII encuentro de jóvenes investigadores, el Programa de Desarrollo Territorial participó en la Mesa Temática “Violencia, regulaciones sociales y resistencias en escenarios locales y regionales. Experiencias de investigación e intervención”, con la exposición de un primer avance de la investigación desarrollada en la Unidad penitenciaria Nº4 de mujeres del Servicio Penitenciario de la provincia de Salta, en relación a las experiencias laborales del personal femenino, atravesadas por los imperativos de género y la violencia desplegada por la institución, lo cual genera vivencias de resistencia particulares.

Este encuentro de investigadores estuvo dirigido a la generación de espacios adecuados para que las realizaciones científicas y artísticas florezcan y se potencien, además, la claridad de objetivos, la decisión y la constancia de llevar adelante una tarea de construcción institucional. […]Apoyar el crecimiento de una masa local de investigadores, pensadores y científicos que puedan estudiar y hablar de la provincia –de sus problemas y sus posibilidades– desde un conocimiento cercano, arraigado y preocupado. Apoyar procesos de formación, impulsar y posibilita el intercambio, romper el aislamiento, quebrar el hábito de los aplausos mutuos para abrirse a la crítica, contactar con nuevas oportunidades  y ampliar los horizontes.

La antropóloga Julieta Ruth Rivera, integrante del P.D.T., fue la encargada de la exposición del trabajo de investigación sobre las trabajadoras del Servicio Penitenciario de la provincia de Salta.
En este sentido el trabajo sobre las mujeres que trabajan en el servicio penitenciario apela a reflexionar sobre las dinámicas institucionales y culturales de espacios estatales que se muestran cerrados y ajenos a la investigación social, pero que requieren de manera urgente la implementación de procesos revolucionarios que favorezcan al avance de la democracia y de los DDHH, para el mejoramiento de las condiciones de vida de todos/as los/as ciudadanos/as en su conjunto.

Por otra parte el intercambio entre diversos investigadores, con una multiplicidad de temas y formas de trabajo enriquece el acervo de las ciencias sociales al investirla de cercanía a las problemáticas que afectan a nuestra historia más reciente pocas veces interpelada y deconstruida en vista de un devenir positivo y verdaderamente inclusivo.

jueves, 29 de agosto de 2013

Debatir la representatividad policial

En el marco de una nueva jornada de debate y capacitación del ciclo “Ciencias Sociales y Seguridad: Debates necesarios para la inclusión y la participación”, se abordaron en esta oportunidad los modos de estructuración de las instituciones de seguridad, en términos de instrucción, formación y ejercicio de la labor de sus miembros; se cuestionaron las estrechas posibilidades de representatividad que dentro de la institución ellos poseen, y se reflexionó sobre las repercusiones que en la vida personal de los agentes y ex agentes estos asuntos generan. 

Con la participación de Hugo Aillón, comisario (r) de la Policía de Salta, Paulino Escalada, oficial (r) del servicio penitenciario de la provincia de Salta, Pedro Guillermo Barboza, agente (r) de la Policía de Salta y el sociólogo Marcelo Ibarra, se realizó en el día de ayer un nuevo encuentro del ciclo “Ciencias Sociales y Seguridad: Debates necesarios para la inclusión y la participación ciudadana”, espacio de capacitación y debate, instituido por el Programa de Desarrollo Territorial del Ministerio de Seguridad de la provincia, para el tratamiento de temáticas que atañen a la seguridad analizadas desde la óptica de las ciencias sociales. En sala de reuniones de la sede del Ministerio de Seguridad, sito en calle Balcarce nº 388, se abordaron en el día de ayer cuestiones intrínsecas a la conformación de las fuerzas de seguridad en tanto instituciones públicas y de intervención política (por tanto, de direccionamiento político), los ordenamientos normativos que rigen en las mismas; sus modos de jerarquización, aleccionamientos y bases de formación que imparten para con sus miembros y qué implicancias, directas o indirectas, ejercen estas dinámicas institucionales –con objetivos determinados pero con efectos no medibles– en la vida ciudadana (y colectiva) y en la integridad personal del trabajador de la seguridad. Por ello, se reflexionó sobre la institución policial y la vida policial con enfoques experimentales de integrantes, ya retirados, de las instituciones de seguridad de la provincia, con el aporte de vivencias directas; y la contribución, desde la sociología, del investigador en temáticas que atañen a la seguridad e integrante del Acuerdo de Seguridad Democrática, Lic. Marcelo Ibarra.

Hugo Aillón, además de haber prestado servicio como comisario de la Policía de la provincia, actualmente es presidente de la Fundación Fraternidad Policial y Penitenciaria y compartió con los miembros del Programa de Desarrollo las acciones que la fundación desarrolla en pos de la reivindicación de la dignificación del personal policial y penitenciario como trabajadores, proponiendo e impulsando la sindicalización de los integrantes de la seguridad pública y bregando por el refuerzo de la representatividad de la voz policial en relación a los derechos del policía dentro de las instituciones. La fundación que preside Aillón, además, sostiene la necesidad de la consolidación de los derechos del policía como sere humano y miembros de la sociedad civil, rompiendo con la dicotomía o disociación policía – ciudadano.


En su intervención y trazando ciertos paralelismos con la situación actual de la policía, explicó los modos de ingreso de los aspirantes a la institución policial y los requerimientos que estos debían verificar en forma previa a su inserción en la institución. El comisario retirado comentó que ingresó a la institución en el año 1976 y aseguró que “por aquel entonces la policía no tenía una formación profesional, y de hecho aún tampoco la tiene, ya que los requisitos eran mínimos”. Reveló que un aspirante para ingresar sólo debía tener aprobado hasta séptimo año del colegio y haber cumplido la edad de 18 años. Manifestó que la causa del bajo nivel de estudios exigido a los aspirantes radicaba en que “los estudios no eran algo muy importante, debido a que lo que más se exigía antes era soportar un cierto rigor o ritmo dentro de la institución, para lograr (en el aspirante) una férrea disciplina, porque lo que se pretendía en ese momento era formar una disciplina muy marcada para formar al oficial como una persona con ‘capacidades de mando’”. Explicó, en ese sentido, que la exigencia mayor se relacionaba con el acondicionamiento físico de los agentes, relegando la posibilidad de formación educativa o intelectual (más trascendental aún) a un plano de “mínima importancia”.

Ahondando en los modos de ingreso de los aspirantes y los tipos de formación que recibían en la institución, Aillón señaló los beneficios que algunos aspirantes obtenían por el contacto o la vinculación con personas de sustancial poder político o económico y la diferencia que significó en estos términos la apertura e iniciación de la Escuela de Cadetes. “Cuando yo ingresé a la Fuerza no existía Escuela de Cadetes, entonces los oficiales eran formados de distinta manera; en forma política. A veces por tener alguna relación con personas de poder económico o político podían ingresar (los aspirantes) fácilmente a la Fuerza y hacer una ‘rápida’ carrera dentro de la institución”.

Seguidamente, el comisario retirado admitió convencida y comprometidamente en que “para que la policía avance definitivamente hay que hablar de democratización de la institución y de los derechos de los policías, para que el personal policial sea también un personal que viva plenamente los derechos humanos”.

Confirmó, también, que “el poder político siempre, incluso hoy en día, supo ingresar a la institución policial y ocupar lugares jerárquicos y dirigenciales importantes a nivel decisional”. Explicó, además, que “la intromisión del poder político, pero también del poder económico, ocasionó la persistencia y la profundización de las arbitrariedades y las injusticias generando conflictos al personal (policial): ascensos que no correspondían, camarillas que se separaban (…)”. 

Finalmente, el ex comisario destacó con certeza y firmeza que para lograr una democratización de las Fuerzas de seguridad, donde el respeto por los derechos humanos de los trabajadores de la seguridad pública tenga una preeminencia que a posteriori también manifieste su reproducción en el ejercicio del accionar policial y propiciando una apertura hacia la ciudadanía, “la policía debe ser reformada”. 

Respecto a lo manifestado por Aillón, Fernando Pequeño Ragone sostuvo que “hay una relación entre el poder político informal que la ciudadanía no conoce, que no se discute, que no se debate y que es fundamental en la conducción de la policía”. “Debemos necesariamente poner en la agenda de debate político estos temas y discutirlos”, agregó el actual candidato a diputado provincial por el movimiento La Ragone y FREJUVI. 

Por su parte, el sociólogo Ibarra se refirió a algunos avances en materia de normativas legales que intentaron brindar mejoras en términos de institucionalidad a las Fuerzas de seguridad y que configuraron un marco novedoso a nivel legal pero que, sin embargo, para el sociólogo “no logran materializarse o concretarse realmente hacia un marco normativo y legal que atienda las problemáticas de inseguridad pública, de desigualdad, de vulneración de derechos; de perpetración y vulneración desde el propio Estado a los derechos de la propia ciudadanía”. “Se trata de una diferencia muy grande entre las reformas, los propósitos de las reformas y lo que sucede en la realidad; efectos conocidos de un esquema político que sólo asume o dimensiona a la seguridad en términos jurídicos”, agregó Ibarra.



En este sentido, Pequeño Ragone intervino asegurando que “lamentablemente esta tensión entre cambio cultural y cambio de la ley, me parece que opera en los funcionarios políticos, que en su gran mayoría están formados en el derecho, como una conceptualización de especie de panacea de la ley, que todo lo ordena y todo lo resuelve”. Reflexionando sobre los efectos políticos que las nociones exclusivamente jurídico-normativas acarrean sobre problemáticas en donde las dimensiones sociales, y por tanto el estudio desde las bases de las ciencias sociales, quedan excluidas de la “practicidad”, en términos de reparos o soluciones concretas y efectivas (siendo, paradójicamente, la dimensión social la esfera a partir de la cual el derecho debe accionar su marco normativo, de ordenamiento y regulación, y no en viceversa). 

Pequeño, también presidente de la Asociación Dr. Miguel Ragone reveló que, a su criterio, se trata de “un gran problema político que tenemos; en el cual, muchos de esos funcionarios sienten representar el partido justicialista, y no solamente que lo representan, sino que asumen que el Partido es de ellos”. Cuestionó estas tensiones que se generan en el Partido Justicialista a partir de las metodologías políticas de estos funcionarios, y que se efectivizan como una mampara que divide al justicialismo en dos sectores. Aseveró que su interés es “poder mostrar la tensión de esos justicialismos y poder mostrar quiénes están parados de cada lado; porque todavía sigue pendiente la cuestión de por qué hubo una parte del justicialismo que mató a Miguel Ragone y que exterminó al ragonismo”. 

Continuando su exposición, Ibarra consideró que sería positivo e importante “discutir sobre reformas a los modelos de reclutamiento y los modelos de formación policial”. En este sentido, explicó que “la forma de educación de la institución policial tiene una especificidad muy concreta, que es la seguridad pública; entonces es tan profundo el tema de la seguridad pública que no alcanza meramente con la adecuación de los contenidos curriculares en las Escuelas de Cadetes, por ejemplo, en asegurar un institución (policial) comprometida. Porque además hay un contexto que está marcando que la gente que allí está formándose, lo está por razones muy lejanas al sentido y la orientación de esa institución”.

Respecto a lo manifestado por Ibarra en torno a las mejoras que deberían efectivizarse en términos de formación educativa de los aspirantes y oficiales, Fernando Pequeño Ragone confirmó que presentará un proyecto de ley ya elaborado que contempla la creación de una Residencia Transdisciplinaria en Seguridad Pública. Según explicó Pequeño Ragone, la misma implicará tomar la experiencia de las residencias que hoy se implementan en el ámbito de Salud Pública (psiquiatría y psicología comunitaria, por ejemplo), pero pensadas para el campo de la seguridad pública, y con el objeto de que sus actores refuercen vínculos e interaccionen en forma menos fragmentada y más efectiva, y promoviendo el acceso de la ciudadanía en la participación del debate de diseño de las políticas públicas de seguridad.


Seguridad en Democracia

La seguridad (y por tanto, también la inseguridad) es un preocupación sensible y compleja, por cuanto no existe suficiente acuerdo entre el mundo político y el técnico (tanto el de los intelectuales como el de la conducción policial) sobre los enfoques y estrategias más aconsejables para abordar el delito y la violencia, el tipo y nivel de seguridad esperado o buscado y, menos aún, sobre el nivel de inseguridad que se puede tolerar: ¿a partir de qué nivel de seguridad-inseguridad resulta exigible políticas eficaces de contención de este problema?, ¿qué es “estar protegido” para un ciudadano? y ¿de qué? En este contexto, la interpretación y valoración de la función policial, así como las orientaciones del policiamiento, el rol de la sociedad civil o comunidad organizada en la construcción de mejores niveles de seguridad, las características de las políticas del sector y la forma de ejecutarlas deben considerarse facetas claves e ineludibles de la gestión pública en la materia, a la hora de diseñar, implementar y evaluar las políticas y estrategias policiales conducentes a contener la inseguridad, sus causas y sus consecuencias. 

La construcción de la seguridad de las personas, las formas de alcanzarla y garantizarla, debe poseer necesariamente un componente y un enfoque de análisis sociopolítico, y no solamente penal, legal o jurídico, para la gobernabilidad y estabilidad de las democracias. Este desafío debe enmarcarse, indudablemente, en una gestión de los gobernantes y legisladores inspirados en una visión de “seguridad en democracia”. 

La búsqueda de la seguridad debe ser coherente y complementaria con los propósitos del Estado y la Democracia, y esto no es más que el bien común. La búsqueda de seguridad debe ser funcional, entonces, a la creación de mejores condiciones para la realización humana, en un contexto social y político de pleno respeto de los derechos humanos de todos los miembros de la sociedad. El abordaje y la discusión de la seguridad debe asumirse como un problema de derechos, de bien ciudadano y de calidad de vida. 

Aquí el álbum con las imágenes de la jornada, click sobre el mismo para verlas:

2013-08-28 Capacitación y debate: Institución policial y vida policial

martes, 16 de julio de 2013

EL PROGRAMA DE DESARROLLO TERRITORIAL EN LA X REUNIÓN DE ANTROPOLOGÍA DEL MERCOSUR: SITUAR, ACTUAR E IMAGINAR ANTROPOLOGÍAS DESDE EL CONO SUR

Parte del equipo de profesionales del Programa de Desarrollo Territorial participaron de la  XRAM, realizada los días 10, 11, 12 y 13 de julio en la Facultad de Filosofía y humanidades  de la Universidad Nacional de Córdoba.



El objetivo fue compartir con la comunidad antropológica del Mercosur las experiencias que a lo largo de estos años el Programa ha desarrollado en relación al trabajo con la Institución policial y con el personal de misma, en el marco de las trasformaciones que el  nuevo paradigma de seguridad ciudadana deposita no solo en las fuerzas de seguridad sino también en el rol de la sociedad y sus ciudadanos.

En tal sentido, dos trabajos fueron presentados en este encuentro y que formaron parte del Grupo de trabajo 1: Policiamientos y seguridades: etnografías y configuraciones sociales de intervenciones policiales y de las fuerzas de seguridad. El primero, Los efectos  del honor y el poder en los cuerpos policiales. Reflexiones desde la Antropología de las Masculinidades de Fernando Pequeño Ragone, expuso  las experiencias recogidas durante el año 2011 en talleres de capacitación dictados de manera conjunta   a estudiantes de las escuelas de policías y de establecimientos públicos  de enseñanza media de la provincia de Salta, organizados en torno a la violencia de género y la diversidad sexual dentro de las instituciones policiales, donde las sorpresas, malestares, silencios o adhesiones  que estos temas generaron en los participantes de esos talleres reflejaban  tanto los cambios y permanencias de estructuras socio-culturales sobre las cuales todavía queda mucho por trabajar para alcanzar una sociedad   democrática y pluralista. El segundo trabajo, ¿Seguridad pública o seguridad ciudadana? Tensiones de un tiempo de transición en la escuela de policía de la provincia de Salta, 2012 , de Julieta Ruth Rivera, expuso la experiencia como docente  en un instituto de formación de la  policía  de Salta durante la segunda mitad del 2012 (una experiencia modelada por la mirada antropológica y la perspectiva de género), a partir de la selección de tres aspectos significativos: cuando el docente es un civil, el programa propuesto para  una materia de ciencias sociales y las producciones de chicos y chicas con los que se trabajó  durante ese tiempo, aspectos-categorías analíticas de la transformación social y política en materia de seguridad pública, así como también de las resistencias que la institución/organización/cultura policial interpone frente a los cambios que identifica como amenazas a determinado orden establecido.

Ambas producciones fueron expuestas junto a investigaciones realizadas en contextos policiales de otras provincias de Argentina y en espacios sociales de alta  conflictividad en ciudades de Brasil, que evidenció que la seguridad y el rol de las fuerzas de seguridad son temas que han comenzado a aparecer en las agendas científicas porque constituyen problemáticas sociales importantes no solo para los ciudadanos que exigen día a día en cada ciudad de América una mayor protección de sus bienes y vidas sino también para los estados, que deben responder a estas demandas por medio de respuestas que no solamente  avancen con un incremento mayor  en el número de personal de seguridad  sino por medio de estrategias multiagenciales y que favorezcan a la democracia participativa.



Experiencias en la mesa de Policiamientos y seguridades: etnografías y configuraciones sociales de intervenciones policiales y de las fuerzas de seguridad



La participación del Programa de Desarrollo Territorial en esta mesa de trabajo ha posibilitado la integración de dos campos importantes de la vida social: lo académico y la gestión de políticas públicas en lo que respecta a las reflexiones sobre la seguridad en la región del Mercosur.


Comenzar a entender a la seguridad y a sus organizaciones policiales desde la perspectiva antropológica, permite adentrarse en los aspectos culturales de la conformación de las instituciones y de las políticas que se aplican en este siglo como aquellas heredadas de las dictaduras y que aún son movilizadas de manera subrepticia en discursos que pretenden instalar un estado de permanente inseguridad social.

Además, en Argentina en la última década se ha experimentado un crecimiento en los estudios científicos sobre las instituciones policiales, rompiendo paulatinamente  con la resistencia del campo académico universitario a adentrarse en estos espacios estatales que históricamente han permanecido cerrados al escrutinio externo y construyeron una representación negativa acrecentada por los sucesos de la última dictadura. La presencia de una mesa de trabajo sobre policía en esta reunión de antropología del Mercosur es una clara señal de lo anterior y además significa la construcción de grupos de estudios que en sus análisis aprehendan las estructuras políticas de la seguridad y sus actores.

Es intención de este Programa conformar con los participantes de la mesa de trabajo un grupo que se instale a nivel regional y no solamente se interese en realizar pesquisas sino también en realizar aportes significativos para la creación e implementación de políticas públicas adecuadas a la seguridad ciudadana, tan necesaria y fundamental para la consolidación de las democracias participativas en el continente.

En este sentido los trabajos de Fernando Pequeño, que apuesta por una capacitación vivencial  en DDHH para el personal policía, y de Julieta Rivera, introduciendo la perspectiva de género para revertir situaciones de discriminación y violencia institucional para varones y mujeres, son claras referencias de que la ciencia social brinda respuestas a problemas que son urgentes para las interacciones sociales y que los ideales del Gobernador Ragone, sobre la paz, la solidaridad y el cuidado del otro no son utopías sino hechos concretos si hay compromiso con el respeto de los DDHH para todos y todas. 





miércoles, 21 de noviembre de 2012

El Personal Femenino de la Comunidad Penitenciaria. Las Experiencias Laborales en Palabras de la Mujer



Luego de la presentación del proyecto destinado a las mujeres del servicio penitenciario provincial  realizada el día 21 de agosto, durante los meses de octubre y noviembre se llevaron a cabo  reuniones con el   personal femenino perteneciente a las diferentes secciones que conforman el  Servicio Penitenciario Provincial  en la Unidad Nº4 para mujeres, en la capital salteña.

 La Alcaide Mayor Dña. Griselda Caballero, directora de la Unidad Nº4, estableció que dichas reuniones fueran llevadas a cabo los días lunes, en horario vespertino, teniendo en cuenta la comodidad de horarios para el personal que quisiera participar. Además, propuso que los encuentros se realizaran  teniendo en cuenta  la organización por áreas de competencia. Es así que el equipo del Programa de Desarrollo Territorial entrevistó a  mujeres que se desempeñan en  las áreas  de Administración,  Enfermería, Custodia y Traslado, Guardia y Jefatura del Penal.

Los encuentros, desarrollados en un ámbito de camaradería, buscaron rescatar las particularidades del trabajo desde una visión femenina, en donde las relaciones familiares y de compañerismo recíproco entre pares otorgan una impronta particular que generalmente no se hace explícito en las voces del personal masculino. Este rescate o "recuperar la palabra", tiene como objetivo hacer visibles situaciones laborales que puedan ser analizadas desde una perspectiva científica y social, en principio desde el psicoanálisis y la antropología, con el propósito de construir sugerencias válidas para el entendimiento de lo que implica trabajar en un contexto laboral penitenciario como así también   potenciar las actitudes positivas de las trabajadoras, útiles para el actual contexto social que demanda   relaciones laborales y personales  saludables que consoliden nuestra democracia.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Seguridad y Género. Mujeres del servicio penitenciario


Las experiencias laborales en palabra de mujer

El personal femenino del Servicio Penitenciario salteño




El 21 de agosto, en horas de la mañana, en las instalaciones de la Unidad Penitenciaria Nº 1 de la provincia de Salta, se realizó la presentación del proyecto"Las experiencias laborales en palabras de mujer", destinado al personal femenino penitenciario.Este proyecto, diseñado y coordinado por el equipo técnico del Programa de Desarrollo Territorial , está destinada a recuperar las experiencias y saberes  de las mujeres que se desempeñan en los ámbitos laborales de las fuerzas de seguridad publica, con el objetivo de contribuir a la gestión de gobierno en la elaboración de estrategias destinadas a fortalecer aspectos positivos, o mejorar  aquello otros que pueden resultar agobiantes o limitantes,  para una experiencia laboral gratificante.Dicho proyecto será ejecutado de manera continua a lo largo de seis meses aproximadamente, siguiendo un programa diseñado desde las metodologías   de investigación antropológica, psicoanalítica, histórica y política,atravesadas por la perspectiva teórica de género.  








El proyecto además se encuentra en consonancia con el nuevo modelo de seguridad democrática nacional, que incluye las cuestiones de género, no de manera declarativa sino asumiendo el desafío de modificar prácticas  que reproducen estereotipos sociales en las fuerzas de seguridad pública, como forma de reconstruir los vínculos entre los y las funcionarios/as de manera mas saludables  e igualitaria.

En esta presentación se contó con la presencia del Subsecretario de Políticas Criminales y Asuntos Penitenciarios, Dr.Martín Martínez, el Director General del Servicio Penitenciario de la provincia, Dr.César Rodriguez, la Secretaría de Participación Ciudadana, Prof. Clelia Avalos y del Sr. Jefe del Programa de Desarrollo Territorial, Dn. Fernando Pequeño Ragone, quien ha sido el impulsor de dicho proyecto. 
Además, es importante destacar la presencia del personal femenino penitenciario, perteneciente a distintas áreas operativas, quienes se mostraron interesadas en la propuesta y  participaron de maneara activa en las actividades de taller que se desarrollaron posteriormente.

La jornada se dió inicio con una presentación protocolar de las autoridades mencionadas,cada uno de ellos expresaron su beneplácito y apoyo a esta actividad que contribuye a las medidas que durante todo el año se han realizado con respecto a las temáticas de género en el sistema penitenciario provincial. A continuación, las licenciadas Gabriela Vuistaz y Julieta Rivera explicaron a las asistentes el proyecto en su totalidad y las  invitaron a realizar un taller desensibilización sobre cuestiones puntuales de las experiencias laborales femeninas, como por ejemplo la articulación entre familia y trabajo, sus ventajas y problemáticas.

El resultado de esta presentación fue positiva en cuanto quedó evidenciada la gran necesidad del personal femenino de ser escuchadas para así construir herramientas que devuelvan la motivación y el compromiso en la labor y la recuperación del espíritu de cuerpo, sentimientos tan importantes para las fuerzas de seguridad.



A continuación palabras de las autoridades y disertantes.