viernes, 20 de septiembre de 2013

Democracia participativa y DD.HH.: Sus relaciones con la comunidad, la economía y la seguridad


En el Instituto María del Rosario de San Nicolás, el Programa de Desarrollo Territorial participó y colaboró, en el día de ayer, en la jornada nacional “ESCUELA, FAMILIA Y COMUNIDAD”; los ejes propuestos fueron: “Mitos de la pobreza” y “¿Qué entendemos por Seguridad?”


En relación a los objetivos propuestos en la jornada “ESCUELA FAMILIA Y COMUNIDAD”, realizada en forma simultánea en todo el país, el Programa de Desarrollo Territorial, del Ministerio de Seguridad de la provincia de Salta, participó en el encuentro organizado por el Instituto Nº 8063 María del Rosario de San Nicolás para el abordaje de temáticas atinentes a la jornada nacional; la consigna: “la prioridad es el otro”.

La participación fue tanto de docentes como de alumnos.
Desarrollados por Eduardo Javier Sanchez Vedelago (economista) y Julieta Ruth Rivera (antropóloga), miembros del Programa de Desarrollo Territorial, los temas y actividades planteados propusieron incentivar la apertura de un espacio de diálogo y discusión creativa en la comunidad educativa referida a los DDHH y sus interrelaciones con la economía y la seguridad en la democracia participativa.

Inicialmente, Eduardo Sanchez presentó a los alumnos y docentes una serie de discursos que fueron planteándose a modo de verdades absolutas (y con predominio en las épocas de auge de  economías ortodoxas de mercado) en los rumbos que los modelos económicos nacionales (en Argentina, pero en toda América Latina también) debían asumir y que mantenían por finalidad –subyacente– la concentración de los ingresos producidos en pocos actores económicos y la relegación a una pobreza atroz de grandes mayorías; sosteniendo esquemas de desigualdades indignantes y basándose en un esquema argumentativo inverosímil y moralmente brutal: “la culpa de la pobreza es de los pobres”.  

Es así que Sanchez desarrolló cinco “mitos de la pobreza”:

1.       El mito de la pobreza como fatalidad inexorable: “pobres hubo y habrá siempre”.
2.       El mito de que la responsabilidad de la pobreza es de los pobres.
3.       El mito de la oposición entre “dar el pescado” y “enseñar a pescar”.
4.       El mito que intenta exculpar de toda responsabilidad a la sociedad: “y yo, ¿qué tengo que ver?”
5.       La desigualdad no afecta mayormente al crecimiento; es un tema menor.

Por su parte, la antropóloga Rivera abordó a los Derechos Humanos, desde sus múltiples acepciones,  su incidencia política y la importancia de reconocer a los Derechos Humanos.

Seguidamente, Rivera desarrolló las nociones de ‘seguridad’, estableciendo las diferencias entre esquemas de seguridad pública y modelos de seguridad ciudadana. “La seguridad debe orientarse  a crear condiciones para el ejercicio de aquellos derechos, analizando las conflictividades sociales y violentas que pueden obstaculizar o poner en tela de juicio el ejercicio efectivo de esos derechos”, definió en su exposición la antropóloga.

Respecto a los objetivos que un modelo de seguridad debe necesariamente adoptar, Rivera manifestó que “no todo es ‘más policías’; la seguridad debe orientarse a crear condiciones para el ejercicio pleno de los derechos ciudadanos, analizando las conflictividades sociales y violentas que pueden obstaculizar o poner en tela de juicio el ejercicio efectivo de esos derechos”.

Luego de las exposiciones de los integrantes del Programa de Desarrollo Territorial, alumnos y docentes conformaron grupos para la lectura de un artículo periodístico relacionado a las temáticas expuestas y se procedió a la puesta en común de las consideraciones grupales.

A la prof. Carmen Rosa Martín, rectora de la institución, muchas gracias por la invitación y el reconocimiento.

Aquí el álbum con todas las imágenes, click sobre el mismo para verlas:

2013-09-19 Jornada ESCUELA,FAMILIA Y COMUNIDAD - Inst. San Nicolás



Adjuntamos aquí parte del material expuesto:

El flagelo de la trata de personas: charla panel "Seguridad, Territorio y Trata de Personas"

Fernando Pequeño Ragone disertó en el panel organizado por la Asociación Dr. Miguel Ragone para la reflexión sobre la problemática



En el día de ayer, se realizó la charla-panel: Seguridad, Territorio y Trata de Persona. Iniciativa presentada por la Asociación Dr. Miguel Ragone por la Verdad, la Memoria y la Justicia, fue desarrollada  en el Instituto Superior del Profesorado de Salta, en el marco de las jornadas educativas nacionales “Escuela, Familia y Comunidad”.

Los disertantes que participaron del panel.

Previo al inicio del panel se proyectó el video sobre trata de personas, realizado por los productores locales Rolando Pardo y José Isa. Como introducción, la lic.  Gabriela Vuistaz situó brevemente el objetivo y el fundamento de realizar este tipo de actividades, dirigidas a docentes y futuros docentes. A continuación se dio apertura a las  disertaciones de los y las panelistas que nos acercaron diferentes miradas sobre la problemática.

Primeramente tomó la palabra el  diputado provincial dr. Lucas Godoy que desde su perspectiva legislativa centró el énfasis en la importancia que plantea, desde su promulgación, la ley 26.364 que crea la figura penal del delito de trata de persona. Godoy remarcó, además, que conjuntamente con el poder legislativo –que tiene como objeto sancionar leyes para el bien común–, el poder judicial debe acompañar castigando al que comete el delito. En este sentido, reflexionó lo que paso en el juicio por Marita Verón y las acciones de los jueces que intervinieron en el mismo.

Seguidamente, Juan Britos –quien participara como actor del video introductorio–,desde su experiencia vivida en la calle, habló sobre esta temática planteando que los padres de nuestros jóvenes deben tomar conciencia de la profundidad de esta problemática que junto a las adicciones nos están robando a nuestros jóvenes y puntualizó la importancia de reflexionar estos temas en una institución educativa; y que deberíamos apostar a llevar estas reflexiones a la comunidad en general para concientizar y sensibilizar a todos.

Por su parte, la lic. Diana María Guzmán González, se refirió a su trabajo de investigación “Del estigma a la figura heroica. Migraciones representacionales sobre ‘la Rusa’ Grynsztein en la discursividad salteña”, donde debela el entramado social que giró en torno a “la Rusa” María, quien fuera otrora regente de un cabaret salteño.

Por último, la lic. Gisella Nosiglia, de la Secretaría de Derechos Humanos de la Justicia Federal, disertó acerca de la relación entre el texto de la ley de Trata, la operatividad de la misma en el marco de la Justicia Federal, y de las dimensiones psicológicas en las víctimas, a partir de su propia experiencia de trabajo.

Al finalizar las exposiciones de los y las panelistas, el público presente intervino con comentarios y preguntas que enriquecieron aún más lo planteado en el panel.

Los representantes de ambas instituciones, la rectora, lic. Claudia Antacle y el presidente de la asociación, Fernando Pequeño Ragone, concordaron en la necesidad de reforzar el compromiso de seguir generarando espacios de reflexión en otros espacios más allá de la institución educativa, con el objeto de aportar al fortalecimiento de nuestra democracia con la construcción de ciudadanía y la promoción y defensa de los derechos humanos. Este objetivo se desarrollará por medio de alumnos que deseen ser voluntarios y se inscriban para realizar dicha actividad. El proyecto ya cuenta con varios adherentes.


Aquí el álbum con las imágenes de la jornada, click sobre el mismo para verlas:


jueves, 19 de septiembre de 2013

La cuestión social y la criminalización de la política


En una nueva jornada del ciclo “Ciencias Sociales y Seguridad: Debates necesarios para la inclusión y la participación”, el debate giró en torno a los ejemplos históricos de luchas de las denominadas ‘clases subalternas’ y la criminalización del ejercicio de la herramienta ciudadana de la protesta; la importancia de propiciar una democratización de la política para la conformación de un Estado multidimensional y la necesidad de generar nuevas formas de democratización política




En la mañana de ayer, en la sala de reuniones del Ministerio de Seguridad de la provincia de Salta, anexo Balcarce 388, el Programa de Desarrollo Territorial desarrolló una nueva jornada del ciclo “Ciencias Sociales y Seguridad: Debates necesarios para la inclusión y la participación”, espacio de capacitación y debate instituido para el abordaje de problemáticas y temáticas que atañen a la seguridad, desde las herramientas teóricas de las ciencias sociales. En esta oportunidad, el debate avanzó en torno al trabajo de investigación del historiador y geógrafo Mario Agustín Puppi : “Las clases subalternas y la democratización política: La cuestión social y la criminalización de la protesta”. Participaron también el prof. Alejandro Wardi (ADP), Luis Gil (ATE-CTA) y la Sra. Sandra Rufino, presidenta de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (AMMAR).

En su investigación, Puppi, a partir de la sociología Gramsciana –carecterizada como la sociología política de la historia–, interpreta los contextos de momentos históricos argentinos claves en las luchas político-sociales de las clases subalternas y el universo sociocultural de los movimientos obreros, como así también la herramienta de disputa de poder y expresión ciudadana y política de estos grupos, en constantes retrocesos y precarización como producto de los reforzamientos represivos en los ordenamientos judiciales a los que fueron sometidos: la protesta social.

El historiador inició la exposición de su estudio citando y describiendo ejemplos contundentes de los tramos históricos nacionales más funestos en términos sociales y políticos, pero más representativos en el análisis sobre las luchas de las clases subalternas. Se refirió a: La semana trágica, El grito de Alcorta, La Patagonia Rebelde, El Tucumán arde y El Cordobazo.


En todos esos acontecimientos de ebullición social y política, Puppi alude al punto de referencia en común y de apta transversalidad histórica en cada uno de estos sucesos a la consigna afín a todos los movimientos que accionaban la protesta: “la democratización política es, fue y será siempre la lucha de las clases subalternas”, manifestó el historiador y docente. “Desde el surgimiento del Estado argentino éstos y más ejemplos de protestas sociales en contra de determinada forma de ciudadanía (concentrada, monopólica)”, agregó Puppi.

En Gramsci, los hechos son solamente aspectos de un proceso histórico y dialéctico. El análisis de un fenómeno dado es incompleto si la historia de su desarrollo no es tomada en cuenta. Asimismo, la historia de un determinado fenómeno es también incompleto si no se consideran las interrelaciones entre los fenómenos. Es desde esta perspectiva que el profesor Puppi analiza las consecuencias del aparato represivo fundado en las normativas de un sistema judicial que siempre “avanzó por derecha”, entendiendo su incidencia en los efectos de desorganización, desarticulación y retroceso de los movimientos obreros y un marcado encarecimiento de la militancia obrera y popular.

No obstante, para el historiador y geógrafo, el descontento social y la política popular siempre supo encauzarse en nuevas formas de manifestación (piquetes, puebladas, escraches) en pos de romper con el sometimiento y censura de los sectores que monopolizaron, a lo largo de la historia nacional, la política; a la vez que destaca el sentido último del impulso anti-establishment de las clases subalternas: potenciar los mecanismos de reconocimiento intra e inter clasistas, fomentando el reconocimiento multidimensional (esencial en una democracia que se estructura como participativa) en la composición estatal, motivando así nuevas formas de representatividad y de democratización de la política.


Aquí el álbum con todas las imágenes de la jornada, click sobre el mismo para verlas:
2013-09-18 Ciclo de Seguridad y Ciencias Sociales: Clases subalternas y domocratización política

martes, 17 de septiembre de 2013

Movimiento obrero y seguridad ciudadana


Se trata de un nuevo encuentro del ciclo de debates y charlas, iniciativa del Programa de Desarrollo Territorial: "Ciencias Sociales y Seguridad. Debates necesarios para la inclusión y la participación ciudadana"


El próximo miércoles 18 del corriente mes, desde 9.30 a 12.30 Hs, en la Sala de reuniones del Ministerio de Seguridad, anexo Balcarce 388, se llevará a cabo  un nuevo encuentro del ciclo de charlas “Ciencias Sociales y Seguridad. Debates necesarios para la inclusión y la participación ciudadana”, organizado por el Programa de Desarrollo Territorial, del ministerio de Seguridad de la provincia de Salta. Estos encuentros  tienen por objetivos: 1.-la discusión, reflexión, debate de diversos temas estrechamente vinculados con el concepto de seguridad como un derecho dentro del contexto sociocultural salteño; y 2.- la creación de vínculos cercanos entre algunas acciones desarrolladas por este ministerio y la comunidad próxima. Es así que se invita a participar a diferentes profesionales y actores sociales que brindan sus impresiones y experiencias, las cuales son  incorporadas desde una concepción donde los conocimientos y la intelectualidad  son acompañadas de cerca con la incorporación real de lo que la gente efectivamente hace en su vida cotidiana.

Este nuevo encuentro abordará las interrelaciones entre el movimiento obrero y la seguridad ciudadana, intentando develar cómo las luchas por los derechos laborales han sido entendidas por el poder económico y político como amenazas para el status quo, siendo reprimidas en gran medida por la fuerza pública generalmente de manera violenta (la Semana Trágica en 1910, por ejemplo). El desafío es entender de qué manera se reconfiguran esas relaciones a partir de las transformaciones en materia de derechos experimentados a partir de 2003 y preguntarnos cuáles son los objetivos y métodos de demanda laborales que emergen  como  también las nuevas identidades trabajadoras que son atravesadas por el género, la sexualidad, la etnia, etcétera. Por otra parte es interesante indagar sobre cuál es la posición que deben asumir las fuerzas de seguridad y policías frente a las demandas laborales a partir de la consideración que la seguridad debe orientarse a crear condiciones para el ejercicio de todos los derechos, analizando las conflictividades sociales que pueden obstaculizar o poner en tela de juicio el ejercicio efectivo de esos derechos (Seguridad y DDHH, 2012).

El programa sugerido tratará  sobre:
1.     ¿Qué se entiende por  trabajo/trabajar? Concepciones y fisuras en este siglo.
2.     Los derechos de los y las trabajadores/as como amenazas o posibilidades de       transformaciones. El rol del Estado y sus agencias de seguridad.
3.     Nuevas(?)identidades laborales: estrategias para subvertir vulnerabilidades.
4.    Modelos sindicales y modelos de seguridad: la criminalización de las protestas sociales vs. los DDHH.

Entre lxs invitadxs se contará con la presencia de la Sra. Sandra Rufino(AMMAR-Salta), el Sr. Alejandro Wardi (ADP)y el Sr. Agustín Puppi(historiador), además de los y las integrantes del equipo del Programa de Desarrollo Territorial, de la Asociación Dr. Miguel Ragone e interesados de otras organizaciones en la problemática planteada.

Incluimos aquí vínculos directos sobre encuentros desarrollados anteriormente:

Seguridad y derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo:   
http://plandesarrolloterritorial.blogspot.com.ar/2013/08/seguridad-y-derecho-de-la-mujer-decidir.html


Debatir la representatividad policial:
http://plandesarrolloterritorial.blogspot.com.ar/2013/08/la-policia-debe-ser-reformada.html

jueves, 29 de agosto de 2013

Debatir la representatividad policial

En el marco de una nueva jornada de debate y capacitación del ciclo “Ciencias Sociales y Seguridad: Debates necesarios para la inclusión y la participación”, se abordaron en esta oportunidad los modos de estructuración de las instituciones de seguridad, en términos de instrucción, formación y ejercicio de la labor de sus miembros; se cuestionaron las estrechas posibilidades de representatividad que dentro de la institución ellos poseen, y se reflexionó sobre las repercusiones que en la vida personal de los agentes y ex agentes estos asuntos generan. 

Con la participación de Hugo Aillón, comisario (r) de la Policía de Salta, Paulino Escalada, oficial (r) del servicio penitenciario de la provincia de Salta, Pedro Guillermo Barboza, agente (r) de la Policía de Salta y el sociólogo Marcelo Ibarra, se realizó en el día de ayer un nuevo encuentro del ciclo “Ciencias Sociales y Seguridad: Debates necesarios para la inclusión y la participación ciudadana”, espacio de capacitación y debate, instituido por el Programa de Desarrollo Territorial del Ministerio de Seguridad de la provincia, para el tratamiento de temáticas que atañen a la seguridad analizadas desde la óptica de las ciencias sociales. En sala de reuniones de la sede del Ministerio de Seguridad, sito en calle Balcarce nº 388, se abordaron en el día de ayer cuestiones intrínsecas a la conformación de las fuerzas de seguridad en tanto instituciones públicas y de intervención política (por tanto, de direccionamiento político), los ordenamientos normativos que rigen en las mismas; sus modos de jerarquización, aleccionamientos y bases de formación que imparten para con sus miembros y qué implicancias, directas o indirectas, ejercen estas dinámicas institucionales –con objetivos determinados pero con efectos no medibles– en la vida ciudadana (y colectiva) y en la integridad personal del trabajador de la seguridad. Por ello, se reflexionó sobre la institución policial y la vida policial con enfoques experimentales de integrantes, ya retirados, de las instituciones de seguridad de la provincia, con el aporte de vivencias directas; y la contribución, desde la sociología, del investigador en temáticas que atañen a la seguridad e integrante del Acuerdo de Seguridad Democrática, Lic. Marcelo Ibarra.

Hugo Aillón, además de haber prestado servicio como comisario de la Policía de la provincia, actualmente es presidente de la Fundación Fraternidad Policial y Penitenciaria y compartió con los miembros del Programa de Desarrollo las acciones que la fundación desarrolla en pos de la reivindicación de la dignificación del personal policial y penitenciario como trabajadores, proponiendo e impulsando la sindicalización de los integrantes de la seguridad pública y bregando por el refuerzo de la representatividad de la voz policial en relación a los derechos del policía dentro de las instituciones. La fundación que preside Aillón, además, sostiene la necesidad de la consolidación de los derechos del policía como sere humano y miembros de la sociedad civil, rompiendo con la dicotomía o disociación policía – ciudadano.


En su intervención y trazando ciertos paralelismos con la situación actual de la policía, explicó los modos de ingreso de los aspirantes a la institución policial y los requerimientos que estos debían verificar en forma previa a su inserción en la institución. El comisario retirado comentó que ingresó a la institución en el año 1976 y aseguró que “por aquel entonces la policía no tenía una formación profesional, y de hecho aún tampoco la tiene, ya que los requisitos eran mínimos”. Reveló que un aspirante para ingresar sólo debía tener aprobado hasta séptimo año del colegio y haber cumplido la edad de 18 años. Manifestó que la causa del bajo nivel de estudios exigido a los aspirantes radicaba en que “los estudios no eran algo muy importante, debido a que lo que más se exigía antes era soportar un cierto rigor o ritmo dentro de la institución, para lograr (en el aspirante) una férrea disciplina, porque lo que se pretendía en ese momento era formar una disciplina muy marcada para formar al oficial como una persona con ‘capacidades de mando’”. Explicó, en ese sentido, que la exigencia mayor se relacionaba con el acondicionamiento físico de los agentes, relegando la posibilidad de formación educativa o intelectual (más trascendental aún) a un plano de “mínima importancia”.

Ahondando en los modos de ingreso de los aspirantes y los tipos de formación que recibían en la institución, Aillón señaló los beneficios que algunos aspirantes obtenían por el contacto o la vinculación con personas de sustancial poder político o económico y la diferencia que significó en estos términos la apertura e iniciación de la Escuela de Cadetes. “Cuando yo ingresé a la Fuerza no existía Escuela de Cadetes, entonces los oficiales eran formados de distinta manera; en forma política. A veces por tener alguna relación con personas de poder económico o político podían ingresar (los aspirantes) fácilmente a la Fuerza y hacer una ‘rápida’ carrera dentro de la institución”.

Seguidamente, el comisario retirado admitió convencida y comprometidamente en que “para que la policía avance definitivamente hay que hablar de democratización de la institución y de los derechos de los policías, para que el personal policial sea también un personal que viva plenamente los derechos humanos”.

Confirmó, también, que “el poder político siempre, incluso hoy en día, supo ingresar a la institución policial y ocupar lugares jerárquicos y dirigenciales importantes a nivel decisional”. Explicó, además, que “la intromisión del poder político, pero también del poder económico, ocasionó la persistencia y la profundización de las arbitrariedades y las injusticias generando conflictos al personal (policial): ascensos que no correspondían, camarillas que se separaban (…)”. 

Finalmente, el ex comisario destacó con certeza y firmeza que para lograr una democratización de las Fuerzas de seguridad, donde el respeto por los derechos humanos de los trabajadores de la seguridad pública tenga una preeminencia que a posteriori también manifieste su reproducción en el ejercicio del accionar policial y propiciando una apertura hacia la ciudadanía, “la policía debe ser reformada”. 

Respecto a lo manifestado por Aillón, Fernando Pequeño Ragone sostuvo que “hay una relación entre el poder político informal que la ciudadanía no conoce, que no se discute, que no se debate y que es fundamental en la conducción de la policía”. “Debemos necesariamente poner en la agenda de debate político estos temas y discutirlos”, agregó el actual candidato a diputado provincial por el movimiento La Ragone y FREJUVI. 

Por su parte, el sociólogo Ibarra se refirió a algunos avances en materia de normativas legales que intentaron brindar mejoras en términos de institucionalidad a las Fuerzas de seguridad y que configuraron un marco novedoso a nivel legal pero que, sin embargo, para el sociólogo “no logran materializarse o concretarse realmente hacia un marco normativo y legal que atienda las problemáticas de inseguridad pública, de desigualdad, de vulneración de derechos; de perpetración y vulneración desde el propio Estado a los derechos de la propia ciudadanía”. “Se trata de una diferencia muy grande entre las reformas, los propósitos de las reformas y lo que sucede en la realidad; efectos conocidos de un esquema político que sólo asume o dimensiona a la seguridad en términos jurídicos”, agregó Ibarra.



En este sentido, Pequeño Ragone intervino asegurando que “lamentablemente esta tensión entre cambio cultural y cambio de la ley, me parece que opera en los funcionarios políticos, que en su gran mayoría están formados en el derecho, como una conceptualización de especie de panacea de la ley, que todo lo ordena y todo lo resuelve”. Reflexionando sobre los efectos políticos que las nociones exclusivamente jurídico-normativas acarrean sobre problemáticas en donde las dimensiones sociales, y por tanto el estudio desde las bases de las ciencias sociales, quedan excluidas de la “practicidad”, en términos de reparos o soluciones concretas y efectivas (siendo, paradójicamente, la dimensión social la esfera a partir de la cual el derecho debe accionar su marco normativo, de ordenamiento y regulación, y no en viceversa). 

Pequeño, también presidente de la Asociación Dr. Miguel Ragone reveló que, a su criterio, se trata de “un gran problema político que tenemos; en el cual, muchos de esos funcionarios sienten representar el partido justicialista, y no solamente que lo representan, sino que asumen que el Partido es de ellos”. Cuestionó estas tensiones que se generan en el Partido Justicialista a partir de las metodologías políticas de estos funcionarios, y que se efectivizan como una mampara que divide al justicialismo en dos sectores. Aseveró que su interés es “poder mostrar la tensión de esos justicialismos y poder mostrar quiénes están parados de cada lado; porque todavía sigue pendiente la cuestión de por qué hubo una parte del justicialismo que mató a Miguel Ragone y que exterminó al ragonismo”. 

Continuando su exposición, Ibarra consideró que sería positivo e importante “discutir sobre reformas a los modelos de reclutamiento y los modelos de formación policial”. En este sentido, explicó que “la forma de educación de la institución policial tiene una especificidad muy concreta, que es la seguridad pública; entonces es tan profundo el tema de la seguridad pública que no alcanza meramente con la adecuación de los contenidos curriculares en las Escuelas de Cadetes, por ejemplo, en asegurar un institución (policial) comprometida. Porque además hay un contexto que está marcando que la gente que allí está formándose, lo está por razones muy lejanas al sentido y la orientación de esa institución”.

Respecto a lo manifestado por Ibarra en torno a las mejoras que deberían efectivizarse en términos de formación educativa de los aspirantes y oficiales, Fernando Pequeño Ragone confirmó que presentará un proyecto de ley ya elaborado que contempla la creación de una Residencia Transdisciplinaria en Seguridad Pública. Según explicó Pequeño Ragone, la misma implicará tomar la experiencia de las residencias que hoy se implementan en el ámbito de Salud Pública (psiquiatría y psicología comunitaria, por ejemplo), pero pensadas para el campo de la seguridad pública, y con el objeto de que sus actores refuercen vínculos e interaccionen en forma menos fragmentada y más efectiva, y promoviendo el acceso de la ciudadanía en la participación del debate de diseño de las políticas públicas de seguridad.


Seguridad en Democracia

La seguridad (y por tanto, también la inseguridad) es un preocupación sensible y compleja, por cuanto no existe suficiente acuerdo entre el mundo político y el técnico (tanto el de los intelectuales como el de la conducción policial) sobre los enfoques y estrategias más aconsejables para abordar el delito y la violencia, el tipo y nivel de seguridad esperado o buscado y, menos aún, sobre el nivel de inseguridad que se puede tolerar: ¿a partir de qué nivel de seguridad-inseguridad resulta exigible políticas eficaces de contención de este problema?, ¿qué es “estar protegido” para un ciudadano? y ¿de qué? En este contexto, la interpretación y valoración de la función policial, así como las orientaciones del policiamiento, el rol de la sociedad civil o comunidad organizada en la construcción de mejores niveles de seguridad, las características de las políticas del sector y la forma de ejecutarlas deben considerarse facetas claves e ineludibles de la gestión pública en la materia, a la hora de diseñar, implementar y evaluar las políticas y estrategias policiales conducentes a contener la inseguridad, sus causas y sus consecuencias. 

La construcción de la seguridad de las personas, las formas de alcanzarla y garantizarla, debe poseer necesariamente un componente y un enfoque de análisis sociopolítico, y no solamente penal, legal o jurídico, para la gobernabilidad y estabilidad de las democracias. Este desafío debe enmarcarse, indudablemente, en una gestión de los gobernantes y legisladores inspirados en una visión de “seguridad en democracia”. 

La búsqueda de la seguridad debe ser coherente y complementaria con los propósitos del Estado y la Democracia, y esto no es más que el bien común. La búsqueda de seguridad debe ser funcional, entonces, a la creación de mejores condiciones para la realización humana, en un contexto social y político de pleno respeto de los derechos humanos de todos los miembros de la sociedad. El abordaje y la discusión de la seguridad debe asumirse como un problema de derechos, de bien ciudadano y de calidad de vida. 

Aquí el álbum con las imágenes de la jornada, click sobre el mismo para verlas:

2013-08-28 Capacitación y debate: Institución policial y vida policial

viernes, 23 de agosto de 2013

Seguridad y derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo

En el espacio de capacitación y debate del ciclo “Ciencias Sociales y Seguridad: Debates necesarios para la inclusión y la participación” se abordó en esta oportunidad, a partir de la investigación doctoral de la antropóloga Andrea Flores, la problemática del aborto y los obstáculos que se plantean en las discusiones en torno a él y a su despenalización; obstáculos nacidos de argumentos que desconocen el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo y que las muertes de muchas de ellas por las imposibilidades de acceso a un sistema de salud que contemple sus derechos es un serio problema que atañe, también, a la seguridad.



Con la participación de la doctora María Laura Postiglione (coordinadora de Mujeres de la Matria Latinoamericana), la doctora Graciela Abutt Carol (abogada del Foro de Mujeres), la licenciada Verónica Caliva (Fundación Entre Mujeres), y la compañera Romina Rade, actoras -todas ellas- territoriales involucradas en la problemática del aborto y comprometidas en la búsqueda de obtener soluciones efectivas para proteger los derechos a la salud de las mujeres, se realizó en el día de ayer el segundo encuentro del ciclo “Ciencias Sociales y Seguridad: Debates necesarios para la inclusión y la participación ciudadana”, espacio de capacitación y debate, instituido por el Programa de Desarrollo Territorial del Ministerio de Seguridad de la provincia, para el tratamiento de temáticas que atañen a la seguridad analizadas desde la óptica de las ciencias sociales. En sala de reuniones del susodicho Programa, sito en calle Balcarce nº 388, reflexionamos el pasado miércoles 21, a cerca de la configuración del acceso a la salud sexual y reproductiva como un derecho y una presencia en la agenda de la seguridad ya que esta no es un fin en sí mismo, sino la estrategia, la acción que desde el Estado, y a partir de la interacción entre sus agencias y la comunidad, debe motorizar para la generación de condiciones para el ejercicio pleno de todos los derechos. Analizamos, además, cómo intervienen y poseen incidencia las masculinidades como elemento constitutivo de ciertas interpretaciones sesgadas sobre los derechos sexuales de mujeres y varones.

Partiendo de su trabajo de investigación “La cuestión del aborto: entre las regulaciones biopolíticas y las prácticas de libertad”,  la antropóloga Flores abordó la problemática del aborto y el derecho de la mujer a decidir sobre la intimidad de su cuerpo, centrándose en el contexto espacial de la ciudad de Salta, deconstruyendo –con las herramientas de la antropología– discursos de grupos conservadores para vislumbrar cuáles son los objetivos que desde estos movimientos se plantean. Desarrolló, además, el concepto de “biopolítica” -autoría de Michael Focoult- mediante, ­­sobre las regulaciones en torno a los cuerpos de las mujeres en relación a la problemática del aborto; cómo fueron mutando a lo largo de la historia las  regulaciones del aparato Estatal por sobre el cuerpo y la natalidad (mortalidad) de las mujeres; expuso, además, la variabilidad (avances y retrocesos) de las legislaciones en el campo de la promoción de derechos de las mujeres para, finalmente, presentar y discutir el tracto histórico por el que los grupos feministas transitaron para el logro de conquistas a nivel legislativo y de agenda política, como así también los puntos en la reconstrucción del relato histórico que significaron represión, silenciamiento, muerte y exilio.

Foucault reconoce diversas formas de racionalidad política que articulan de manera específica los procedimientos encaminados a resolver el problema de "cómo gobernar" distinguiendo entre sociedades de soberanía, de disciplina y de seguridad. El biopoder emerge en el paso de las sociedades disciplinarias a las de seguridad como articulación de dos tecnologías: la anatomopolítica y la biopolítica. “El sexo es la ‘bisagra’ que articula los dos ejes a lo largo de los cuales se desarrolla la tecnología política de la vida”, explicó la antropóloga. “Se relaciona con el disciplinamiento del cuerpo (la domesticación, intensificación y distribución de sus fuerzas) y con la regulación de la población”, agregó. El sexo traduce tanto la "energía política" como el "vigor biológico" de una sociedad. No obstante, Foucault insiste en dejar de lado sexo y deseo a favor de la cuestión del uso de los placeres. Estos planteamientos de Foucault han sido problematizados por varias teóricas del feminismo. Por un lado, se denuncia el carácter masculinista de su retórica, el androcentrismo de su perspectiva y el pesimismo de su visión. Por otro, sirve de inspiración para llevar a cabo nuevos análisis de las tecnologías del cuerpo que ponen de manifiesto las diferencias específicas de género, así como la posibilidad de construir nuevos proyectos políticos a favor de la emancipación de las mujeres.

La noción de ‘biopolítica’ permite dar cuenta de las regulaciones en torno a los cuerpos de las mujeres en relación a la problemática del aborto: es en el momento que los procesos de natalidad y mortalidad entran en el campo de regulación del Estado que la práctica del aborto comienza a ser regulada, centrándose dichas regulaciones en el cuerpo de las mujeres.

Para Flores, el aborto entra al campo de regulaciones biopolíticas a partir de la emergencia del feto. Aquí aparece la figura del feto como un elemento diferente de la mujer embarazada, como entidad autónoma, como una vida discernible de quien la gesta: un nuevo nacimiento. Así nace el feto como entidad ontológica, biológica y política”, reveló la antropóloga.

Reseña histórica (1960 – 2003)


Seguidamente, Flores mencionó las primeras legislaciones sobre el aborto en Europa que datan del siglo XIX y avanzó al contexto nacional de nuestro país, donde las primeras legislaciones (prohibiciones) se conocen de 1887 cuando fue sancionada la Ley Nº 1920  que aprueba el nuevo Código Penal que incorpora artículos referidos a la penalización del aborto sin excepciones tanto para quien practicara el aborto como para la mujer “que violentamente causare su aborto o consintiere que otra persona se lo cause”, quien sería “castigada con uno a tres años de prisión; y si lo hiciere por ocultar su deshonra, con el minimum de esta pena”.

Avanzando en la linealidad histórica nacional, la antropóloga citó algunos ‘hitos’ con raíz en la década de los ’60, cuando comienzan a ser visibilizadas las primeras manifestaciones públicas de la problemática a partir del emblemático caso de  Natividad Frías, que posteriormente sentaría precedentes legales en un fallo plenario de la justicia nacional que marcaría el rumbo con relación a los casos de aborto y a la situación penal de las mujeres víctimas de esa intervención, además de configurarse como hecho revelador para reflexionar sobre la disyuntiva entre cumplir con la ley y el secreto profesional. Alude Flores en su investigación en torno al caso:

 “La mujer urgida por la necesidad de asistencia médica a raíz de un aborto provocado por ella misma o por un tercero con su consentimiento, conforma una grave situación dilemática: o solicita el auxilio médico para conjurar el peligro en que se halla y entonces se expone a la denuncia del hecho (…) o resigna incluso a la posibilidad de perder la vida (...) Me refiero a la suprema garantía de que nadie puede ser obligado a declarar contra sí mismo, estampada en el art. 18 de la Constitución Nacional (…) La mera presencia ante el médico de la mujer autora o coautora de su propio aborto implica una autoacusación forzada por la necesidad impuesta por el instinto natural de la propia conservación, puesto que acude a él en demanda angustiosa de auxilio para su salud y su vida (…) Si nadie está obligado a declarar contra sí mismo -según derecho vigente- menos puede estarlo a sufrir las consecuencias de una autoacusación impuesta por necesidad insuperable…”.

Hacia la década de los ‘70 comienzan a emerger las primeras organizaciones feministas en la Argentina: hacia 1970 nace la Unión Feminista Argentina (UFA) y en 1972 el Movimiento de Liberación Feminista Argentina (MLF). Ambas organizaciones comienzan a replantearse la maternidad como destino y a enunciar el derecho al aborto.

Flores destaca en esta década, además, la firma de José López Rega, entonces ministro de Bienestar, de un decreto que disponía el control de la comercialización y venta de anticonceptivos, así como la prohibición del desarrollo de actividades directa o indirectamente destinadas al control de la natalidad. En este contexto es que la UFA hace circular un folleto en el que se expresa: “El embarazo no deseado es un modo de esclavitud. Basta de abortos clandestinos. Por la legalidad del aborto. Feminismo en marcha.
Los volantes del MLF también presentaban consignas en este mismo sentido: “El patriarcado es el poder despótico de todos los varones sobre la mujeres. (…) El patriarcado se opone a que la mujer sea una persona, que la mujer elija la maternidad o la rechace.

Ya llegada la democracia, retomadas y visibilizadas diversas luchas políticas, el 8 de marzo de 1984 las pancartas enarboladas por las feministas reclamaban: “Defendamos nuestros cuerpos y nuestras vidas. Basta de mercaderes de la medicina. Queremos parir y abortar sin riesgos. Maternidad libre y consciente. Despenalizar el aborto”, y sus cánticos exclamaban: “Aborto clandestino no es nuestro camino. Legalización es nuestra decisión.”

La antropóloga subraya en esta década el surgimiento de la Asociación de Trabajo y Estudio de la Mujer (ATEM), uno de los espacios más activos y prolíficos del movimiento feminista que retoma la tarea de construcción del campo donde el aborto es entendido en tanto derecho. Esta Comisión esgrime la consigna Anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”, y elabora en 1990 un anteproyecto de ley sobre anticoncepción y aborto que “no sólo responde a una realidad social sino también se inscribe en que seamos [las mujeres] las que elaboremos las leyes que nos afectan directamente”, revela Flores.

Gentileza de la antropóloga Andrea Flores. Marcha de las militantes integrantes de ATEM en el año 1984.

Para Flores es en la década de los ’90 cuando “el aborto accede a la agenda política”. En 1994, el presidente Menem antes de convocar a la Convención Constituyente (para la reforma constitucional que le permitiría presentarse a la reelección en su cargo), propone la incorporación en la Constitución –aunque sin éxito– de un artículo que proclamase el derecho a la vida desde la concepción. No obstante, en el año 1998 se establece, vía decreto de presidencia, la fecha del ‘día del niño por nacer’ en nuestro país – convirtiéndose en pionero de este tipo de declaración –, a partir de la consideración de “que especialmente en su etapa prenatal, el niño es un ser de extrema fragilidad e indefensión, salvo la natural protección brindada por su madre. (…) [y] que el derecho a la vida no es una cuestión de ideología, ni de religión, sino una emanación de la naturaleza humana”. Menem recibe el apoyo de la Iglesia en estas dos acciones y en esta última obtiene un reconocimiento del Vaticano.

En la Provincia de Salta, la fecha del Día del Niño por nacer, es instituida en el año 2005 durante el mandato de Juan Carlos Romero, asumiendo el Poder Ejecutivo Provincial la obligación de difundir el valor de la vida y sus derechos desde la concepción, coordinando actividades informativas y educativas referidas a los Derechos del Niño por Nacer”.

En el año 2003, en el ENM, en la ciudad de Rosario se conforma una Asamblea por el Derecho al Aborto. “Es en el XVIII ENM donde el tema del derecho al aborto adquiere una relevancia y una extensión importante. Es allí donde se realiza una asamblea por el derecho al aborto al finalizar los talleres de la primera jornada, que dará lugar a acciones nacionales y estrategias conjuntas sobre el pedido de su legalización”, sostiene Flores.


En esta Asamblea se convoca a un Encuentro Nacional por el derecho al Aborto a realizarse en mayo de 2004. De aquí nace el impulso para la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.


Consideraciones

La principal causa de muerte materna en Argentina son las complicaciones por abortos inseguros. Cada 8 minutos muere, en América Latina, una mujer por complicaciones derivadas de la práctica de un aborto inseguro. La dra. Graciela Abutt Carol reveló que, según estadísticas a nivel nacional, "son 200 las mujeres que por año mueren en la Argentina como resultado de abortos clandestinos". Y explicó que desde el punto de vista jurídico "la penalidad del aborto es evitar -justamente- el aborto". "No obstante, la norma rige totalmente, y lo que ocasiona es ese número terrible de pérdida de vidas humanas", agregó la abogada integrante del Foro de Mujeres de la provincia de Salta.

La dra. Abutt Carol destacó, además, la necesidad de desjudicializar los casos de las mujeres que quieren decidir sobre sus cuerpos, ya que "estigmatiza y provoca una invasión enorme en la intimidad de la mujer, afectando severamente su autoestima". Aclaró que las mujeres que quieren acceder a un aborto no punible deben presentar, previamente, la denuncia penal efectuada a tal caso y señaló la importancia de suprimir los asesoramientos judiciales ya que "sólo están previstos con fines dilatorios, obstructivos y disuasorios; están pensados en forma meramente punitiva".

Por su parte, la dra. María Laura Postiglione manifestó que "se dieron avances sobre los cuales hay que seguir trabajando. Creo que es importante para un discurso político analizar la tasa de mortalidad materna anual que tiene nuestro país. A nivel discursivo tenemos que hacer visible esto". Y compartió los avances que en materia de despenalización del aborto Uruguay viene llevando adelante, como la Consejería pre y pos parto, iniciativa que, acompañada a otras leyes ya sancionadas, colaboró en la reducción total de la tasa de mortalidad materna: Uruguay es el único país latinoamericano que despenalizó el aborto y que ha conquistado una tasa de mortandad materna del 0% anual.

Seguidamente, la lic. en Comunicaciones Sociales, Verónica Caliva, confirmó que "en cuestiones de derechos de las mujeres son notorios los avances", pero que "el problema continúa siendo la falta de ejecución de las políticas públicas" e hizo hincapié en la necesidad de retomar el trabajo y la labor territorial. "Me parece que hay que trabajar mucho sobre pobreza y sexualidad, buscando un 'click' en la cabeza de las ciudadanía; se debe terminar con la penalidad a las mujeres que quieren decidir sobre sus cuerpos. Creo que debemos apostar fuertemente a las jóvenes mujeres, pero también a los varones jóvenes", agregó la integrante de la fundación Entre Mujeres.

En su intervención, la dirigente barrial Romina Rade sostuvo que la problemática del aborto es una "realidad palpable día a día" y confió en en los efectos positivos que resultarían de la concientización y educación de los varones para una sexualidad responsable, modificando la tendencia de embarazos no deseados en los barrios. "En algunos barrios hay enfermeras que realizan los abortos por $50. Hay que educar para prevenir los embarazos no deseados y enfocarnos, para ello, fundamentalmente en los varones, porque son muchos los que no quieren cuidarse", reveló Rade.

Llegando ya a la conclusión de la jornada, Fernando Pequeño Ragone manifestó el objetivo que se sostiene en la iniciativa de debate sobre esta problemática: "debemos implantar en la agenda política estos temas, para tener una incidencia real y lograr modificaciones, en largo plazo, de carácter estructural. Debemos empezar a discutir sobre aborto desde un lugar que nos nuclee a todos, sin caer en dicotomías instantáneas y antagonismos fragmentarios. Si logramos transformar estos discursos en propuestas políticas que apelen a todos los movimientos y ponerlo en boca de todos los legisladores, daremos un gran paso".


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2013-08-21 Capacitación Derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo y la seguridad

martes, 20 de agosto de 2013

DEPORTE, HÁBITOS SALUDABLES Y SOCIALIZACIÓN: INICIO DE LOS TALLERES DE FÚTBOL FEMENINO "MUJERES POR LA PAZ Y LA SOLIDARIDAD"

Además se la práctica deportiva per se, se invitó a las jóvenes a participar de talleres sobre violencia y capacitación para la implementación de sus propios torneos de fútbol


El día lunes 19 de Agosto se dio inicio en el barrio 17 de Octubre a los talleres de fútbol “Mujeres por la paz y la solidaridad”, en esta ocasión participaron mujeres de diferentes edades: niñas, adolescentes y adultas que compartieron una tarde soleada con mucho entusiasmo.
  
La práctica deportiva grupal además de promover hábitos de vida saludables, refuerza los sentidos de pertenencia, compromiso y solidaridad colectivos.
 Comenzó, en la misma oportunidad,  el  taller sobre “La violencia”. Una apuesta para concientizarnos y capacitarnos sobre cómo trabajar para fortalecer los lazos de solidaridad en nuestras familias y generar comunidades más democráticas. Se intenta, además, con este  taller ayudar a las jóvenes y su entorno familiar -por medio de actividades deportivas, culturales y recreativas- a mejorar su autoestima, el trabajo en equipo, el compañerismo, la socialización, el respeto y la tolerancia mutua hacia los demás. El mismo fue dictado por la licenciada Gabriela Vuistaz, psicoanalista integrante de la Asociación Dr. Miguel Ragone.



El profesor de educación física, Antonio Agüero, dio inicio a la clínica de fútbol para las mujeres de la zona.

Finalmente, se dio apertura a una clínica de fútbol, coordinada por el profesor  Antonio Agüero, también miembro de tal asociación, con la finalidad de despertar por parte de las jóvenes y su entorno familiar, el interés por su cuerpo y su salud, desarrollando hábitos saludables y prevenir por medio de la práctica del deporte,  el consumo de droga o la ingesta de alcohol y el uso de cigarrillo; promoviendo la resolución de conflictos, la prevención de la violencia y la inclusión social a nivel comunitario. Esta clínica se configura, además, como un espacio de formación en tácticas, técnicas y prácticas futbolísticas para las mujeres, como así también en todo lo atinente a la logística y modos organizacionales de torneos y campeonatos de fútbol.


Existen muchas mujeres jóvenes que practican fútbol, resulta importante entonces tomar este interés y transformarlo en un medio de gran potencialidad para lograr acercarnos a ellos y a su forma de entender la realidad. Esta actividades, junto con la posibilidad de hacer de éstas una práctica educativa, intencional, y adaptada a las necesidades, vivencias y prácticas sociales de las jóvenes a quienes nos dirigimos, permiten pensar en una forma de intervención social, una forma innovadora , creativa y de utilidad en las políticas de inserción social. Si bien el proyecto está dirigido a las mujeres también se tiene en cuenta a sus familias, vecinos, amigos, compañeros. Por medio de la práctica del fútbol, además de la diversión se está trabajando para fortalecer los lazos de solidaridad.

Cronograma de próximas actividades

Lunes 26-08-2013
15hs a 16 hs  Clínica de futbol
16hs a 17 hs  clase de baile

Lunes 02-09-2013
15hs a 17hs concurso de baile

Lunes 09-09-2013
15hs. a 16 hs. Clínica de futbol
16hs a 17hs Taller Prevención del alcoholismo

Sábado 22-09-2013 
Se realizará un torneo de futbol femenino entre los diferentes equipos de la zona Norte.